
Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos. No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice 'algo está mal'. Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corres pero ya es tarde, y mientras corres, tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino. Corres y corres pero ya es tarde, solo podes mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?
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